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Noticias del sector de Vehículos industriales..

  • Reportaje transporte profesional. Gestión integral e inteligente.  Los sistemas de gestión de flotas se han convertido en auténticos gestores globales, teniendo en cuenta que permiten una clara mejora en la organización del trabajo, además de una optimización de las rutas, un mayor control de las cargas, la reducción del gasto de gasóleo en base al perfeccionamiento de las pautas de conducción por parte de los chóferes o la interacción con el CAN Bus de los camiones, entre otras posibilidades. T

    Como es conocido, la gestión de una flota es la utilización de un conjunto de vehículos con el objetivo de prestar un servicio a un tercero o realizar una actividad en una organización de la forma más eficiente y eficaz cumpliendo con un determinado nivel de servicio y coste.
    Hay cinco factores principales a tener en cuenta en la gestión de una flota de vehículos y son:

    1.•Política de la gestión de la flota: la dirección de la empresa debe diseñar, desarrollar e implementar la política de la gestión de la flota estableciendo unas directrices de actuación y una planificación a largo plazo, con el objetivo de desarrollar la estrategia general de la organización, y debe respaldar, hacer cumplir y comunicar esta política a todas las personas involucradas en dicha gestión. Muy frecuentemente la ausencia y una política ambigua o poco desarrollada es el origen de una gestión de la flota de vehículos no satisfactoria.
    2.•El cálculo del número de vehículos: el dimensionamiento d


    3.•Adquisición de los vehículos: las dos principales modalidades de adquisición son en propiedad o renting/leasing; cuál elegir depende de criterios cuantitativos (económicos) y cualitativos: para comparar desde el punto de vista económico si es mejor adquirir en propiedad o en renting/leasings, hay que calcular los costes de propiedad del vehículo durante el tiempo que va a ser utilizado (TCO-Total Cost of Ownership), además nos sirve para comparar entre modelos de vehículos. Desde el punto de vista cualitativo hay que considerar la flexibilidad para prestar el servicio y las características del vehículo como los carrozados o modificaciones necesarias, talleres propios, tipo de servicio a prestar o la especialización del vehículo.
    4.•La operación de los vehículos: el objetivo en la operación de los vehículos es que estén el máximo tiempo disponible para cumplir el nivel de servicio establecido, con los menores costes variables de operación posibles. Las principales actividades de operación de los vehículos son: la planificación del mantenimiento es una de las principales actividades de la gestión de la flota, porque no realizarlo a tiempo según el fabricante tiene unas consecuencias negativas para el vehículo; la gestión y análisis de las averías para identificar cuáles son las más importantes y frecuentes; la gestión de los recambios de la flota, ya que existen recambios alternativos a los originales mucho más económicos; el programa para el control y la reducción del coste del combustible, ya que es mayor coste operativo de la flota; el programa para el control y la reducción de los accidentes de tráfico, ya que debemos garantizar la seguridad de los conductores y usuarios de los vehículos; la elección, control y seguimiento de los neumáticos, en tanto que son el segundo coste operativo y un elemento de seguridad del vehículo; y la utilización de talleres propios o externos ya que suponen una gran inversión.
    5.•Renovación / Retirada de los vehículos: el vehículo presta el servicio por un periodo de tiempo, por lo que hay que establecer la política de renovación/retirada del vehículo del servicio, la cual puede ser cuando se alcance un kilometraje, una edad del vehículo o la que antes se cumpla. Los aspectos fundamentales a considerar son los siguientes: costes de propiedad del vehículo, valor residual del vehículo, imagen de la marca, mercado en el que opera nuestra organización o las restricciones de presupuesto para renovar.